En el mundo existen miles de paraísos naturales que nos confirman una y otra vez la maravillosa creación de Dios, para los apasionados por el mar hay infinidad de playas y costas que con su inmensidad nos cautivan; para los extremos no hay nada mejor como escalar montañas y picos impetuosos… En fin ríos mares, montañas, bosques.

Otro lugar que nos inspira a disfrutar momentos de tranquilidad y calma son los hermosos jardines, como los de Holanda con sus colores atrapan a cada persona aun viéndolos en una simple foto.  Precisamente esto de los jardines me lleva a pensar en cuanto cuidado necesitan para verse hermosos, como maravillosas flores, rosas, claveles, y la gran variedad de planta que apreciamos en un jardín, la mano del jardinero debe estar pendiente de cualquier maleza que pueda dañar las hermosas plantas, ¡si la maleza no existiera todo seria verdaderamente perfecto!